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	<title>adaptacion – Finlandia Hoy</title>
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	<description>Noticias de Finlandia en español</description>
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		<title>Hiljaisuus</title>
		<link>https://finlandiahoy.fi/2025/11/18/hiljaisuus/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Pilar Amaya de la Peña]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 18 Nov 2025 06:53:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna de opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Comunidad]]></category>
		<category><![CDATA[adaptacion]]></category>
		<category><![CDATA[Bienestar]]></category>
		<category><![CDATA[experiencia]]></category>
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		<category><![CDATA[naturaleza]]></category>
		<category><![CDATA[Presencia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Así es el silencio en Finlandia. No hace ruido, pero está en todas partes: en el tranvía, en los bosques, en el aeropuerto, en las calles cubiertas de nieve, en los cafés, en los parques. Forma parte del paisaje, y aprender a convivir con él es también aprender a escucharse.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://i0.wp.com/finlandiahoy.fi/wp-content/uploads/2025/10/pipi-pii.jpeg?resize=1024%2C576&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-5020" srcset="https://i0.wp.com/finlandiahoy.fi/wp-content/uploads/2025/10/pipi-pii.jpeg?resize=1024%2C576&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/finlandiahoy.fi/wp-content/uploads/2025/10/pipi-pii.jpeg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finlandiahoy.fi/wp-content/uploads/2025/10/pipi-pii.jpeg?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finlandiahoy.fi/wp-content/uploads/2025/10/pipi-pii.jpeg?resize=1536%2C864&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/finlandiahoy.fi/wp-content/uploads/2025/10/pipi-pii.jpeg?w=1920&amp;ssl=1 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Pilar Amaya nos invita a descubrir cómo el silencio finlandés puede convertirse en compañía y guía.</em></figcaption></figure>
</div>


<p class="wp-block-paragraph"><strong>Hiljaisuus</strong>&nbsp;/ˈhil.jɑi.sus/ sustantivo femenino.</p>



<ol class="wp-block-list">
<li>Pausa que revela lo esencial.</li>



<li>Silencio.</li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph">Comencé a apreciar la profunda sensación del silencio —su belleza, su presencia— viviendo en Finlandia.<br>El silencio tiene tantos matices como seas capaz y estés dispuesta a darle. Está ahí para que lo escuches, para que te recrees en él; para que despierte algo en ti, te cuestione, te guíe, incluso te abrace.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En muchas culturas, la idea de estar en silencio con alguien se percibe como algo que debe evitarse. Crecemos con la necesidad de llenar el vacío: con palabras, gestos, disculpas, explicaciones. Aparecen la vergüenza, la inseguridad, el miedo; la urgencia de decir algo para demostrar que todo está bien, que seguimos presentes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante mucho tiempo compartía esa sensación: el silencio me resultaba incómodo, incluso hostil. Lo percibía como algo negativo, molesto, intrusivo, hasta que Finlandia me enseñó a escucharlo de otra forma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Poco después de instalarme en Helsinki empecé a notar algo en los silencios que me rodeaban. Había llegado en un momento de muchos cambios personales, y aprender a habitar mi propia quietud llevaba su propio&nbsp;compás.<br>La ciudad, con su ritmo pausado, su frío y sus largas distancias, parecía amplificar ese sonido invisible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Poco a poco comprendí algo: cuando todo a tu alrededor es distinto, lo nuevo se revela despacio, sin pedir permiso.<br>Así es el silencio en Finlandia. No hace ruido, pero está en todas partes: en el tranvía, en los bosques, en el aeropuerto, en las calles cubiertas de nieve, en los cafés, en los parques. Forma parte del paisaje, y aprender a convivir con él es también aprender a escucharse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A día de hoy, le doy un nuevo significado; me permite abrir un espacio para meditar mis palabras, escuchar con atención y comunicarme desde un lugar más sereno y respetuoso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En silencio comprendí que éste no es ausencia, sino presencia. Es un espacio donde las palabras encuentran sentido, donde los pensamientos pueden respirar. Un hilo invisible que conecta todo lo que somos con todo lo que nos rodea y, de alguna manera, nos recuerda que estar presentes es un arte que merece contemplación.</p>



<details class="wp-block-details is-layout-flow wp-block-details-is-layout-flow"><summary>Sobre el autor<br>Pilar Amaya tiene raíces españolas y latinoamericanas. Su ámbito es la educación especializada en la neuropsicología. Actualmente reside en Helsinki donde se prepara para un futuro rol en el sistema educativo público de la ciudad.</summary>
<p class="wp-block-paragraph"></p>
</details>



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		<title>Mi tercer otoño en Finlandia: Entre luz y silencio.</title>
		<link>https://finlandiahoy.fi/2025/10/03/mi-tercer-otono-en-finlandia-entre-luz-y-silencio/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Pilar Amaya de la Peña]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 03 Oct 2025 10:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna de opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Comunidad]]></category>
		<category><![CDATA[adaptacion]]></category>
		<category><![CDATA[Finlandia]]></category>
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		<category><![CDATA[Otoño]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Resilencia]]></category>
		<category><![CDATA[Silencio]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Este es mi tercer otoño en Finlandia. Para algunos será un inicio; para otros, un ritmo distinto al suyo. Sea como sea, compartimos el mismo momento en este país, y&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://i0.wp.com/finlandiahoy.fi/wp-content/uploads/2025/09/pipi-pii.jpeg?resize=1024%2C576&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-4997" srcset="https://i0.wp.com/finlandiahoy.fi/wp-content/uploads/2025/09/pipi-pii.jpeg?resize=1024%2C576&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/finlandiahoy.fi/wp-content/uploads/2025/09/pipi-pii.jpeg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finlandiahoy.fi/wp-content/uploads/2025/09/pipi-pii.jpeg?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finlandiahoy.fi/wp-content/uploads/2025/09/pipi-pii.jpeg?resize=1536%2C864&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/finlandiahoy.fi/wp-content/uploads/2025/09/pipi-pii.jpeg?w=1920&amp;ssl=1 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Pilar Amaya reflexiona sobre el otoño finlandés, entre luz, silencio y desafíos, y cómo se convierte <br>en una experiencia de introspección y resiliencia.</figcaption></figure>
</div>


<p class="wp-block-paragraph">Este es mi tercer otoño en Finlandia. Para algunos será un inicio; para otros, un ritmo distinto al suyo. Sea como sea, compartimos el mismo momento en este país, y ninguno de nosotros está realmente solo en el silencioso entrenamiento que trae la estación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El otoño nórdico es quizá el más conmovedor que he vivido: cada día ofrece un matiz distinto, y en su aparente quietud late una intensidad única. Me refugio en un pequeño optimismo que me permite saborear lo que tengo ahora, antes de enfrentar lo que vendrá. Es un placer breve, fugaz, pero completamente real. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En mis entrevistas con finlandeses descubrí que el otoño también les pasa factura: sienten cansancio y frío, pero lo viven con naturalidad. Me contaban que tomar suplementos de vitamina D ayuda, que encender velas reconforta y que no hacer planes sociales permite aceptar la pausa sin culpa. Tener la Navidad en el horizonte les ofrece un motivo de espera y de motivación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para quienes venimos de culturas donde la vida transcurre en la calle, donde el sol marca el ritmo y la socialización es la norma, esta época puede sentirse especialmente dura. Los días se acortan y el sol y el cielo azul se convierten en un recuerdo. Se apagan las ganas de salir, de moverse, de hacer y una voz interna susurra: “resguárdate, guarda energía, lo que viene será largo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cambiar mis rutinas me resulta desafiante; mi cuerpo se queja con la piel seca, las puntas del pelo quebradas y cambios que nunca antes había notado. Sería fácil lamentarme, pero apenas me queda energía para ello; decidir no hacerlo se ha vuelto mi elección consciente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El otoño aquí deja atrás el romanticismo y se convierte en un vínculo intenso y contradictorio, como un amor que sabes que traerá heridas y aprendizajes. Nos recuerda que la energía no es infinita, que el silencio pesa y que la resistencia se construye día a día. Esta estación camina sobre un filo: puede desafiarte o enseñarte a descubrir el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sisu" title="sisu">sisu</a> que llevas dentro, la fuerza silenciosa que sostiene cada paso y permite saborear los instantes de luz, aunque sean breves.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ahora, en estos primeros días de octubre, me aferro en el poema de Mario Benedetti: </p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>«Aprovechemos el otoño antes de que el invierno nos escombre, entremos a codazos en la franja del sol y admiremos a los pájaros que emigran, ahora que calienta el corazón aunque sea de a ratos y de a poco.»</em></p>



<details class="wp-block-details is-layout-flow wp-block-details-is-layout-flow"><summary>Sobre el autor<br>Pilar Amaya tiene raíces españolas y latinoamericanas. Su ámbito es la educación especializada en la neuropsicología. Actualmente reside en Helsinki donde se prepara para un futuro rol en el sistema educativo público de la ciudad.<br></summary>
<p class="wp-block-paragraph"></p>
</details><p>The post <a href="https://finlandiahoy.fi/2025/10/03/mi-tercer-otono-en-finlandia-entre-luz-y-silencio/">Mi tercer otoño en Finlandia: Entre luz y silencio.</a> first appeared on <a href="https://finlandiahoy.fi">Finlandia Hoy</a>.</p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Adaptarse como migrante, muchas veces, conlleva duelo</title>
		<link>https://finlandiahoy.fi/2025/01/18/adaptarse-como-migrante-muchas-veces-conlleva-duelo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Finlandia Hoy]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 18 Jan 2025 12:49:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[adaptacion]]></category>
		<category><![CDATA[Duelo]]></category>
		<category><![CDATA[Finlandia]]></category>
		<category><![CDATA[migracion]]></category>
		<category><![CDATA[salud]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Adaptarnos no significa olvidar lo que dejamos atrás, sino aprender a integrar lo nuevo a nuestra forma de ser: es una transformación.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure class="wp-block-image size-large"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" width="791" height="1024" src="https://i0.wp.com/finlandiahoy.fi/wp-content/uploads/2024/12/Untitled-1-1.jpeg?resize=791%2C1024&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-4250" srcset="https://i0.wp.com/finlandiahoy.fi/wp-content/uploads/2024/12/Untitled-1-1-scaled.jpeg?resize=791%2C1024&amp;ssl=1 791w, https://i0.wp.com/finlandiahoy.fi/wp-content/uploads/2024/12/Untitled-1-1-scaled.jpeg?resize=232%2C300&amp;ssl=1 232w, https://i0.wp.com/finlandiahoy.fi/wp-content/uploads/2024/12/Untitled-1-1-scaled.jpeg?resize=768%2C994&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finlandiahoy.fi/wp-content/uploads/2024/12/Untitled-1-1-scaled.jpeg?resize=1187%2C1536&amp;ssl=1 1187w, https://i0.wp.com/finlandiahoy.fi/wp-content/uploads/2024/12/Untitled-1-1-scaled.jpeg?resize=1583%2C2048&amp;ssl=1 1583w, https://i0.wp.com/finlandiahoy.fi/wp-content/uploads/2024/12/Untitled-1-1-scaled.jpeg?w=1978&amp;ssl=1 1978w" sizes="(max-width: 791px) 100vw, 791px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>En su columna de esta semana, Matías Tuxen habla sobre las dificultades y victorias que trae el migrar y explorar el concepto de «Duelo migratorio» </em></figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Migrar es una decisión que marca un antes y un después en la vida de un individuo. Para algunos, es un acto impulsivo, mientras que para otros es un proceso lleno de largas reflexiones. Sin embargo, todos los migrantes compartimos la experiencia de dejar todo lo conocido atrás.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los motivos para que alguien decida salir de su país son tan variopintos que podría extenderme escribiendo una página de razones, pero el resultado al porqué siempre es el mismo; una vez que te vas de casa eres inmigrante, extranjero.&nbsp;<br></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Duelo migratorio&nbsp;</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Migrar genera una multiplicidad de emociones, muchas veces ambivalentes. Siempre es un poco doloroso dejar nuestra patria, ese lugar que nos vio crecer y que tantas anécdotas uno podría contar, pero en muchos casos se siente la felicidad de la expectativa, del por venir que te ofrece el nuevo país.&nbsp;</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, muchos inmigrantes experimentan un sentimiento de pérdida aún más constante y que puede producir efectos físicos en el cuerpo, a este se le llama <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7025008/" title="">“duelo migratorio”</a>. </p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Este duelo no es igual al de perder a un ser querido; el pedazo de tierra del que saliste persiste en el mismo lugar, pero en el migrante hay algo recurrente y persistente: una representación, una idea, un deseo: la patria está ahí y siempre existe la posibilidad de volver en algún momento, aunque en ciertos casos esta última solo sea un anhelo.&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Síndrome de Ulises</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Dejar nuestro hogar, seres queridos, idioma y cultura es un proceso físico y mental que demanda mucho esfuerzo y energía. Con el tiempo, algunos lo compensan y se adaptan al nuevo lugar, otros lo sufren. En el caso más extremo, este sufrimiento puede manifestarse como el síndrome de Ulises, que se caracteriza por ser un fuerte malestar emocional donde la persona experimenta un cuadro de estrés crónico, destacando una sintomatología depresiva (tristeza, llanto y culpa) o de ansiedad (preocupación, nerviosismo e irritabilidad).</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Adaptarse no es un proceso lineal</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El proceso de relocalización normal conlleva varias etapas con una variedad de estados emocionales y objetivos en cada una de ellas. </p>



<ul class="wp-block-list">
<li> Luna de miel.</li>



<li>Choque cultural. </li>



<li>Nostalgia por el hogar. </li>



<li>Adaptación , y tal vez, biculturalismo. </li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Estas etapas no son lineales, se van superponiendo, avanzando o retrocediendo, varían de persona en persona y también las van configurando los eventos que van sucediendo en nuestras vidas. Por ejemplo, visitar nuestro país de origen por vaciones puede disparar el choque cultural inverso. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Personalmente, cada vez que vuelvo a Buenos Aires lo vivo distinto: recuerdo que la primera vez estaba excitado y contento y cuando regresé tenía una tristeza espantosa. Muy distinto fueron las veces siguientes: una vuelta estaba completamente decepcionado, otra enojado, otra muy triste.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo mismo sucede al regreso a Finlandia: uno se aferra a lo conocido y de pronto el cambio y la transición lo golpea como si fuera un <em>cross</em> a la mandíbula.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">La buena noticia es que somos seres excepcionales con una <a href="https://finlandiahoy.fi/2024/12/20/si-vivimos-en-finlandia-resulta-imperioso-aprender-fines/" title="">capacidad de adaptación</a> extraordinaria. Algunos serán más o menos flexibles, apegados o resilientes, pero todos somos capaces de adaptarnos a cualquier ambiente. </p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Adaptarnos no significa olvidar lo que dejamos atrás, sino aprender a integrar lo nuevo a nuestra forma de ser: es una transformación. Al final, ser migrantes nos enseña que el hogar no es solo un lugar físico, sino un estado mental que construimos en nuestra experiencia diaria. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El grado máximo de adaptación sería el biculturalismo, lo cual implicaría el desarrollo y convivencia de dos identidades culturales en una misma persona, en las que ambas culturas coexisten de forma integrada y equilibrada, sin que una predomine sobre la otra.</p>



<details class="wp-block-details is-layout-flow wp-block-details-is-layout-flow" open><summary>Sobre el autor</summary>
<p class="wp-block-paragraph">Matías Tuxen es oriundo de Argentina. Cuenta con un Master en Psicología de la Educación por la Universidad Complutense de Madrid. Trabaja como coach de «relocación» en Helsinki.</p>
</details>



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