«Escándalo» a la Finlandesa

El pasado fin de semana era casi imposible navegar por internet sin que te saltara a los ojos un particular video. Solo bastó entrar al primer sitio de noticias que me arrojara google para encontrar la nota que estaba enloqueciendo twitter.

Foto por Kenneth Radenovich @rawperuna

Al darle play veo una especie de karaoke improvisado en la sala de cualquier apartamento de Finlandia, unas cuantas copas de licor y algunos jovenes haciendo cosas de jovenes: saltando, bailando, disfrutando de su embriaguez. «Las bondades del mundo libre» pensé para mis adentros.

Y nada nuevo hasta ahí, sino fuera porque una de las jovenes que parece pasarla bien, no es nada más, ni nada menos, que la persona que dirige el País: Sanna Marin, de 36 años, Primer Ministra de Finlandia.

El famoso escándalo del que todos hablaban rápidamente perdió mi interés, y escribo esta nota no para hacer eco de los grandes medios de comunicación, o para hacer mella de los intereses posiblemente políticos detrás de la publicación del video, sino porque ya quisiera que los escándalos políticos de Latinoamérica se parecieran un poco a los de este país.

Tampoco se trata de una apología, o un juicio de valores ni mucho menos; sino que, vengo de Latinoamérica, donde más de 40 estudiantes desaparecidos en México desde hace más de 7 años, sigue sin resolverse y la justicia brilla por su ausencia, y por si fuera poco: amenaza con salpicar la administración del ex presidente Peña Nieto; o los cargos que pesan sobre el ex Presidente de Honduras, Orlando Hernández, extraditado a Estados Unidos acusado de narcotráfico y corrupción. Sin mencionar a Daniel Ortega en Nicaragua, que recién acaba de mandar a secuestrar a altos dirigentes de la Iglesia Católica solo porque se atrevieron a criticarle.

Estos casos ni siquiera son hechos rebuscados para redactar una nota periodística, simplemente es la realidad en la región, quisiera que fuera la excepción, pero parece ser la regla.

Pero claro, quizás los puntos que busco unir, son «demasiado» para los estándares europeos, entonces hablemos del que hasta hace unos meses era el flamante Primer Ministro de Reino Unido, que se volvió radioactivo después del escándalo del partygate, y los deslices lujuriosos de su efímero tesorero Pincher.

El caso Inglés tampoco es algo aislado en Europa. Olaf Scholz, el Premier de Alemania está siendo investigado por corrupción por su presunto «favoritismo de amiguetes» cuando fue alcalde de Hamburgo; pero claro, no hablamos de los pueblos nórdicos, acá todo es diferente, ¿cierto? entonces hablemos de la incapacidad del gobierno Sueco para poner fin de una vez por todas a las olas de tiroteos y asesinatos que cabalga a sus anchas por el país vecino, llevando al País escandinavo a encabezar de lejos el ranking de muertes por armas de fuego en toda Europa. (De países no en guerra).

En fin, no se trata de buscar chivos expiatorios y comparar qué viga del ojo ajeno, ofende más, sino que, en medio de una crisis mundial por la tensión que se vive en Ucrania, y un Apocalipsis que cuelga de un hilo cual espada de Damocles, ver el video de una joven divirtiéndose con sus amigos, es el menor de los males.

¿La doble moral finlandesa?

Llámese hacker rusos buscando dividir la casa desde adentro en medio de una tensión nacional por la posible adhesión de Finlandia a la OTAN, o por un «amigo de copas» que buscando sus 15 minutos de fama filtró el video a la prensa, me llama la atención la doble moral con la que se intenta medir a la Primer Ministro. Hablo de que: Finlandia lidera tristemente las tazas más altas de problemas de alcoholismo, suicidio y una de las peores cifras de muertes relacionadas a la depresión y/o problemas psicológicos. (Según datos del banco mundial)

Estoy seguro que hablar de Finlandia, (pero no de la Finlandia de la postal), da mucho para hablar, sin embargo, retomando lo anterior: el video de Sanna Marín, sigue dando de qué hablar, lo que me lleva a la siguiente reflexión: si en un país nos detenemos a hablar tanto tiempo de cómo su Primer Ministro festeja en su tiempo libre, significa que todo lo demás son problemas menores, ya quisiera escándalos como estos en Latinoamérica.

José Noel Marenco

jnmarenco@academiadeescritores.com