La Noche de las Artes, Helsinki 2025.

Foto: David Cáceres.

El pasado Jueves 14 de agosto, Helsinki volvió a brillar con La Noche de las Artes,  una de las citas más esperadas del calendario cultural de la ciudad. Calles, galerías, museos, plazas y teatros se llenaron de propuestas creativas que invitaron a vecinos y visitantes a disfrutar del arte en todas sus formas.

Mi recorrido comenzó en Tempera, donde la actividad Paint with acrylics transformó la calle en un gran lienzo colectivo. Durante toda la tarde hasta entrada la noche, la vía se llenó de personas pintando acompañadas de amigos, familiares e incluso mascotas. El ambiente era cercano, casual y lleno de color: una imagen preciosa en la que el arte dominaba el espacio público.

Justo enfrente, en Mimosa Gallery, tuve la oportunidad de visitar tres exposiciones: obras de Young Ok BrozekSaara Tompuri y Bresley Mansio. Este espacio, inaugurado este año por la propia Bresley, busca crear un lugar vivo donde las clases de baile con ritmo latino y zumba tengan cabida durante todo el año y, al mismo tiempo, se presenten exposiciones de arte contemporáneo. Aquella tarde, entre cuadros, la experiencia se acompañó de una copa de prosecco que aportó un ambiente aún más cercano.

De allí me dirigí hacia Esplanadi, donde el primer pulso que sentí fue el de samba. La escuela de samba Império do Papagaio contagió con su energía al público que bailaba al compás de los tambores, transportando a los asistentes a un ambiente veraniego y festivo.

A la altura del Café Savoy, tuve la oportunidad de disfrutar de la elegante actuación de Rebekka Holi y después seguí paseando por Esplanadi. La atmósfera era de comunidad, con el arte latiendo en cada rincón del parque. La gente, sentada en el césped, charlaba con amigos y dejaba que la tarde avanzara entre música y conversaciones relajadas.

Finalmente, al caer el sol, me uní a la multitud que se dirigía hacia la Plaza del Senado. Allí se presentó un teatro acrobático a gran escala titulado Pedaleando hacia el cielo, presentada por la compañía internacional de teatro Theater Tol . Una producción poética y física que, con bicicletas, equilibrio y vuelos, invitó a mirar el cielo desde otra perspectiva.

Para cerrar la noche, me dirigí hacia la estatua de los Three Smiths, seguida por un río humano de personas que llenaba la calle Aleksanterinkatu. Allí la jornada culminó con la banda en vivo Knucklebone Oscar, que me regalaron la última dosis de energía y música a la velada.

La Noche de las Artes 2025 demostró, una vez más, cómo el arte puede llenar la ciudad y poner a Helsinki en movimiento.