
La ministra de Finanzas de Finlandia, Riikka Purra (Perussuomalaiset), declaró que las prestaciones sociales para inmigrantes deberían estar condicionadas a la realización de trabajo no remunerado, citando como referencia un modelo aplicado en Dinamarca. Las declaraciones, realizadas al medio partidario Suomen Uutiset, generaron amplia repercusión en la prensa finlandesa.
Los comentarios provocaron críticas en redes sociales y entre partidos de la oposición, especialmente por asociar a los inmigrantes con tareas como limpieza y recolección de ramas. Según la periodista política de Yle, Marica Paukkeri, las afirmaciones surgen en un momento en que los partidos comienzan a prepararse para las elecciones generales del próximo año.
Aunque el gobierno avanza con propuestas para endurecer las normas de bienestar social que afectan a los inmigrantes, las ideas mencionadas por Purra no forman parte del programa oficial de la coalición. Además, especialistas señalan que la Constitución finlandesa garantiza un sustento básico para todas las personas y prohíbe el trato desigual sin una justificación legítima.
Entre las medidas que el gobierno prevé presentar al Parlamento esta primavera figuran la restricción del subsidio de cuidado infantil en el hogar para inmigrantes con menos de tres años de residencia en el país y la creación de un complemento lingüístico dentro del apoyo a la integración.
Paukkeri destaca que, en la recta final del mandato, es habitual que ministros y representantes de los partidos gobernantes hagan declaraciones alineadas con las prioridades de sus propias formaciones, y no necesariamente con la posición conjunta del gobierno.