
Un nuevo estudio encargado por la Cruz Roja Finlandesa revela una preocupante realidad sobre el racismo en el país: aunque la gran mayoría de las personas considera importante abordarlo, solo aproximadamente la mitad interviene cuando presencia una situación de discriminación.
El informe, realizado por la empresa de investigación Taloustutkimus entre el 16 y el 19 de febrero, encuestó a 1.179 personas residentes en Finlandia. Entre los participantes, 100 tenían una lengua materna distinta del finlandés, sueco o sami. El margen de error del estudio es de aproximadamente 3,1%.
Según los resultados, nueve de cada diez personas en Finlandia consideran importante actuar contra el racismo, y una proporción similar afirma que el hecho de que las personas experimenten racismo en el país es un problema serio.
Además, una clara mayoría de los encuestados considera que el racismo debilita el sentido de seguridad en la sociedad, incluso entre quienes no han sido víctimas directas de discriminación. En otras palabras, muchas personas sienten que el racismo afecta negativamente la seguridad y la convivencia de toda la comunidad.
El impacto en los jóvenes
El estudio también destaca una realidad especialmente preocupante entre los jóvenes. El 95% de adolescentes y jóvenes adultos (entre 15 y 25 años) afirmó haber experimentado o presenciado racismo.
La mayoría de ellos, alrededor del 86%, indicó haber observado situaciones de racismo en internet o en redes sociales, lo que demuestra que gran parte de estas experiencias ocurre en entornos digitales.
Sanna Saarto, experta en actividades antirracistas de la Cruz Roja Finlandesa, señaló que estas experiencias pueden tener efectos duraderos.
“Sabemos por estudios anteriores que los jóvenes quieren que los adultos, en particular, actúen frente al racismo. Experimentar racismo a una edad temprana puede afectar a una persona durante toda su vida”, explicó.
Muchos lo ven, pero pocos actúan
El estudio también encontró que alrededor del 85% de los encuestados ha presenciado o experimentado racismo, pero solo la mitad de ellos afirmó haber intervenido en esas situaciones.
Entre las razones más comunes para no actuar, los participantes mencionaron que la situación terminó demasiado rápido o que no sabían qué hacer. Otros indicaron que no se atrevieron a intervenir.
Saarto destacó que, aunque intervenir puede ser difícil, incluso pequeños gestos o palabras de apoyo pueden marcar una diferencia importante para las personas que sufren discriminación.
“Hay muchas maneras de actuar. Incluso gestos simples pueden mostrar apoyo a alguien que está experimentando racismo. Todos también podemos influir en las prácticas dentro de nuestras propias comunidades, como en el trabajo, la escuela o los grupos de actividades”, explicó.
Un tema relevante para comunidades internacionales
Para muchas comunidades internacionales que viven en Finlandia, incluida la población hispanohablante, estos resultados reflejan una realidad que también forma parte de su experiencia cotidiana.
Organizaciones y expertos coinciden en que crear comunidades inclusivas y seguras requiere la participación de todos, no solo de quienes experimentan directamente el racismo.
Actuar frente a la discriminación, incluso con pequeños gestos, puede contribuir a construir una sociedad donde la confianza, la seguridad y el respeto sean compartidos por todos los que viven en Finlandia.