
El subsidio estatal conocido como työllistymisseteli, diseñado para fomentar el empleo juvenil en Finlandia, muestra resultados desiguales según las regiones, de acuerdo con una reciente ronda de consultas realizada por Yle a las áreas de empleo.
El Estado ha destinado un total de 30 millones de euros para este instrumento, cuyo objetivo es incentivar a las empresas a contratar jóvenes mediante un apoyo económico. La ayuda cubre hasta el 50% del salario del joven durante seis meses, con un máximo de 1.500 euros mensuales, siempre que se cumplan las condiciones establecidas.
Diferencias entre regiones
El uso del subsidio varía significativamente en el país. Turku lidera su implementación, mientras que en otras ciudades el interés ha sido mucho menor: en Helsinki se han utilizado cinco, en Oulu cuatro, y en Vantaa ninguno.
Según las autoridades locales, la principal razón detrás de esta disparidad es la difícil situación económica y la poca demanda de mano de obra, que reducen la disposición de las empresas a contratar, incluso con apoyo estatal.
Condiciones que limitan su uso
Otro factor clave señalado por varias regiones es la rigidez de los requisitos. Para acceder al subsidio, la empresa debe comprometerse a contratar al joven por un período mínimo de seis meses.
Esto excluye su uso para empleos temporales, como los trabajos de verano, algo que ha generado críticas entre los empleadores.
“Este es, sin duda, uno de los aspectos que ha frenado su uso. Muchos habrían querido utilizarlo como sustituto del bono de empleo de verano, pero seis meses es un período demasiado largo para ese tipo de contratación”, explica Rautiainen, de Business Oulu.
Gobierno defiende la medida
El ministro de Trabajo, Matias Marttinen, considera que el työllistymisseteli es una herramienta válida no solo para jóvenes, sino para combatir el desempleo en general. Sin embargo, reconoce que se necesita más promoción y mayor difusión para aumentar su uso.
Por su parte, el primer ministro Petteri Orpo mencionó a finales de marzo que una posible solución al desempleo juvenil sería ampliar y reforzar este subsidio.
No obstante, Marttinen se muestra prudente ante posibles cambios inmediatos: “No puedo prometer reformas en este momento. Hemos intentado que el sistema sea lo más sencillo posible”, afirmó.
El ministro defendió además la duración mínima del contrato: “Seis meses es un período que permite que el joven se integre realmente en el mundo laboral, con la idea de que pueda continuar después en la empresa”.
Un instrumento con potencial, pero aún limitado
Aunque el työllistymisseteli representa una apuesta importante del gobierno para impulsar el empleo juvenil, su impacto real sigue siendo desigual. La combinación de condiciones estrictas, incertidumbre económica y falta de conocimiento del programa parece estar limitando su alcance.
El debate ahora se centra en si el gobierno introducirá ajustes que permitan aprovechar mejor los fondos ya asignados y responder de manera más efectiva al problema del desempleo juvenil en Finlandia.