
Cada verano, la zona de Suvilahti en Helsinki se convierte en un santuario para los fanáticos del heavy metal de todo el mundo cuando el Festival Tuska cobra vida. Conocido por sus guitarras potentes, voces guturales y un mar de gente vestida de negro, Tuska es mucho más que un festival de metal: es una experiencia cultural, un encuentro de una comunidad sorprendentemente diversa e inclusiva, y una celebración de la intensidad musical y la libertad artística.
Este año asistí a Tuska por primera vez, no como fan del metal, sino como exploradora curiosa. No sabía qué esperar. El metal nunca ha sido mi género preferido, y me preguntaba cómo encajaría en ese ambiente. Pero lo que encontré fue inesperado y hermoso.

Desde el primer momento en que entré a la zona del festival, sentí que estaba entrando en otro mundo. Me sentía como Alicia en el País de las Maravillas, pero con más guitarras, piercings y cuero. La energía era electrizante y a la vez tranquila, intensa pero amigable. El público, aunque vestido de negro y con maquillaje dramático y tatuajes, irradiaba alegría y un fuerte sentido de comunidad. La gente era abierta, relajada e inclusiva.
¿Y la música? Me sorprendió. Pensé que todo serían gritos y ruido, pero en cambio descubrí todo un espectro de estilos dentro del metal: desde sonidos melódicos y sinfónicos hasta riffs más oscuros y pesados que hacían temblar el suelo. Había algo hipnótico en el ritmo, algo emocional en los guturales, algo profundamente humano en el caos. No pude evitar dejarme llevar.

Tuska (que literalmente significa “dolor” en finés) puede sonar intimidante al principio, pero el nombre no refleja del todo el ambiente amigable y casi familiar del evento. Seas un fanático del metal de toda la vida o un completo extraño al género, aquí hay un lugar para ti.
Salí del festival con los oídos zumbando, el corazón lleno y un sentimiento de gratitud por haber salido de mi zona de confort.
¿Volvería? Sin duda. Tuska no es solo para los metaleros; es para cualquiera que se atreva a vivir algo diferente y saltar al corazón de música muy importante por los finlandeses.
Autor: Laura Leipakka.